Sobre la #gestión del aprovisionamiento en la #Farmacia Comunitaria

Hoy entrevistamos a Ricardo León, gerente de Checkfarma, empresa dedicada a la gestión de stocks de las farmacias.

Cuando comenzó a trabajar en el sector farmacéutico, ¿qué fue lo que más le llamó la atención de la gestión del stock en la oficina de farmacia?
Entre las muchas cosas que llamaron mi atención, la más destacable fue la cantidad de tiempo que dedica la farmacia, especialmente sus titulares, a la interlocución con los proveedores y la gestión de pedidos diarios.

También me llamó poderosamente la atención el alto número de referencias y la dificultad específica para la gestión de las mismas en la farmacia.

Vi claro ya entonces que la clave pasaba por conseguir que las farmacias optimizaran ese proceso llegando a acuerdos globales, centrando las relaciones y sacando el máximo provecho para todas las partes, pero sobre compromisos globales e intentando minimizar tanta acción y pedido puntual.

 ¿Cómo valora la situación actual de la Farmacia Comunitaria?

De oportunidad. Son tiempos de oportunidades, de emprender, aprender y acometer nuevos proyectos. Ayer forma parte del pasado y debemos centrarnos en el mañana.

Atendiendo al escenario actual y al que se avecina, HOY es el momento perfecto para el cambio. Y ese cambio debe ser dinámico y constante en el tiempo. El farmacéutico debe entender que la realidad de su negocio requiere una adaptación constante y que para ello es necesario contar con las mejores herramientas, profesionales y servicios. 

¿Qué aconseja en la gestión de stock de cualquier farmacia?

Mayor eficiencia. Por lo general, en la oficina de farmacia no se pone suficientemente en valor el tiempo del equipo y, sobretodo, del propio titular. Tampoco se valora el coste que supone la inversión en stock, ni el espacio que requiere su disposición y mantenimiento. Además, persiste la idea de que los clientes son muy fieles minusvalorando así las pérdidas derivadas por faltas de productos.

La existencia de un gran stock en la farmacia, en volumen y dinero, suele ser debida a una mala negociación global al querer combinar servicio y buenas condiciones. La inmensa mayoría de las referencias en la farmacia son de muy baja rotación lo que deja al farmacéutico en una posición de bajo poder en la negociación. Ello motiva que se abastezca muy condicionado, sin poder atender a sus ventas reales, y que luego se vea obligado a vender y empujar esas ventas para no caer en pérdidas por obsolescencia, caducidad, stock muerto indefinido,… Todas estas pérdidas no quedan reflejadas en su debida dimensión en la “contabilidad” de la farmacia, y de ahí que no se pondere ni cuantifique debidamente.

Ante esta situación… ¿qué debería hacer la farmacia?

La farmacia para evolucionar hacia un modelo de gestión más avanzado debería:

§ Realizar una definición acertada, personalizada y constante del surtido de referencias con las que trabaja y va a trabajar.
§ Definir una estrategia global con sus proveedores, basada en: concentración, negociación y proveedores de amplio surtido, con algunas excepciones.

§ Tender y mantener un nivel de servicio alto para sus clientes (superior al 95% global) y fallando sólo en referencias nuevas o sin apenas rotación o con riesgos elevados.

§ Dedicarle menos tiempo a la gestión de los pedidos y hacerlo mejor.

Para conseguirlo la farmacia tiene a su alcance herramientas y servicios de ayuda tales como la Automatización y Optimización de Pedidos, como el que ofrecemos desde Checkfarma, que permite a la farmacia recibir y realizar pedidos diarios de forma automática evitando dar faltas y haciéndolo con el menor stock posible. Para ello, las cantidades propuestas para cada referencia están sujetas a la máxima rotación y nivel de servicio posible en la farmacia.